Psico·Somática

Coherencia: Mente · Cuerpo · Emoción

Tu cuerpo guarda secretos que tu mente no puede recordar. Los expresa en forma de síntomas para mostrarte el camino de vuelta, hacia la coherencia de tu Ser esencial. Si re·ordenas la información en el cuerpo, la emoción se libera, la mente se re·configura y el cuerpo se sana.

Cuando el cuerpo nos da señales de alarma a través de síntomas o enfermedades, está tratando de avisarnos que algo anda mal en lo profundo de nuestra mente.

Una emoción es un pensamiento expresándose a través del cuerpo.

Los Grandes Maestros orientales siempre han hablado del poder de la mente sobre la materia. Y la neurociencia más moderna confirma que nuestro bienestar físico y emocional, depende en gran medida de nuestro estado mental.

Aprender a identificar y a transformar los estados mentales son las claves para poder regular las emociones y sus efectos en el cuerpo.

El concepto de medicina psico·somática, ya desde la antigua Grecia, contempla al Ser humano como un todo indivisible. El malestar se considera una desarmonía entre las partes que componen al individuo, cuando está desconectado de sus ritmos naturales y del orden Cósmico.

Un ser vivo es mucho más que la suma de sus partes. Existe una coherencia invisible que lo dirige todo, con un ritmo natural y peculiar acorde al propósito de su existencia.

El enfoque psico·somático moderno (en la descodificación biológica y en la medicina antroposófica entre otros) consideran al síntoma como un esfuerzo del organismo para recuperar el orden y la coherencia vital. El cuerpo activa todos los recursos de los que dispone; fiebre, alteraciones bioquímicas, dolor, inflamación, depresión, etc.

Cada síntoma es una llamada de atención sobre algo que no está en sintonía. Las señales de nuestro cuerpo representan una oportunidad de alinear todos los aspectos que nos componen, desde la comprensión de nuestra propia naturaleza y sus ritmos.

Para volver a recuperar el bienestar, hay que restaurar el orden interno.

La terapia psico·somática te ayudará a descubrir el sentido de los síntomas físicos, emocionales y trastornos psicológicos, para que puedas resolverlos desde la comprensión.

Además, aprenderás pequeñas prácticas fáciles de utilizar en tu día a día, como rituales a medida que te ayudarán a mantener el equilibrio por ti mismo.

** Este tipo de terapia no sustituye en ningún caso al diagnóstico ni al tratamiento médico, sino que integra la parte psico·emocional que, en muchos casos, no puede ser atendida por otros profesionales.

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